Zaragoza en blanco




13.1.06

Temprano

Escucho Craig David mientras espero el autobús, en la plaza San Miguel. Apenas caen unas gotas, pero el suelo está mojado, las fachadas de ladrillo también, y se muestran rojizas, perfectas, intensas, como si esperaran ser contempladas, bajo la lluvia, y la música.

Me hubiera gustado guardar una foto, de ese momento. Pero ¿Cómo reflejar el olor a humedad, mezclado con el de flor de lis, de un viejo perfume recuperado? No son suficientes los ojos, ni la memoria, se quedan cortos. Siempre me iban a faltar los cosquilleos de felicidad, recorriendo mi cuerpo, la sensación ambigua de no ser nada, y formar parte de todo.

A veces, la vida es tan hermosa, que las cámaras digitales se convierten en objetos completamente inútiles. Cacharros.