
Es normal que en alguna ocasión nos sintamos solos.
Es natural.
Aquí.
Solos.
Aquí.
Donde nuestro amor crece y crece,
despacio
como las lentejas en remojo.
Ocupando de una forma nueva
todos los huecos posibles...
Incluso aquellos que hasta ahora,
nunca había habitado nadie.
<< Home