Zaragoza en blanco




16.9.05

Cuerpos aromáticos

perfumes

Me encanta el olor a jazmín.
Al poco tiempo de llegar a Zaragoza, encontré un perfume, que huele a jazmín.
Pero a jazmín de verdad, no como otros que había comprado antes.

Me gustaba ponerme unas gotas (solo unas gotas) por las mañanas en invierno.
Después me olvidé de utilizarlo, por el calor, por las prisas, por los nuevos aromas que se acumulan en la estantería, y que con las mínimas dosis que utilizo, me durarán años.

Hoy he vuelto a ponerme unas gotas, en el cuello, en las muñecas, en las palmas de las manos, y ha sido como retroceder en el tiempo.
El olor a jazmín, me ha sorprendido, con un montón de recuerdos acumulados.
Por primera vez, he sentido nostalgia del invierno pasado, y de su esencia.