Zaragoza en blanco




31.8.05

Insomnio (de nuevo)

pasaje

Son más de las dos de la madrugada, y no consigo dormir.
Estoy resfriada, no puedo respirar, quizá tenga fiebre.
Tengo tanto calor, que maldigo mi pelo por ser tan largo.
No hay conexión, no entiendo por qué, así que no puedo leer, solo escribir, escribir, escribir...

Esta tarde descubrí un pasaje, donde resguardarme un rato del sol, cuando aprieta demasiado.
Es uno de esos pasajes, en los que al entrar, te olvidas de donde estabas, y hacia donde ibas.
Al final, al recorrerlo entero, los ojos de una mujer, sonríen desde una ventana, del piso situado enfrente.
Como si fuera un premio, o un castigo, todo depende... ¿Te gusta sentirte observado?

24.8.05

Tomárselo con calma

al fondo de la galería

Regreso, esta vez creo que en serio.
Yo que pensaba que al final este verano no iba a ir a ninguna sitio.
Sin planear nada, todo a salido a la perfección.

Regreso, y ahora habrá que poner en marcha, todo lo que hablamos, mientras sorbíamos sopa en el japonés.
¿Para qué la sopa?
Llegamos a la conclusión, que para hacernos frenar un poco.
Para alargar el momento, cucharada a cucharada.
Para digerir mejor, comiendo despacio.

Porque el vino y la euforia, la alegría, los proyectos, actúan como un acelerador potente del tiempo, que no controlamos.
Entonces llega la sopa, y nos obliga a parar, para no quemarnos los labios.

17.8.05

Nunca quiero dejar de ser un pozo sin fondo

bordeaux

Tendrá que ser así. Los recuerdos se mezclarán con todo, y yo seguiré contando las cosas de forma desordenada, conforme me vayan asomando a la cabeza.

A veces me gustaría registrarlo todo, escribirlo todo, fotografiarlo todo, para poder recrearme en ello, a la vuelta, hasta quedarme harta.
Los buenos momentos.
Pero la realidad es que cuando me sumerjo en ellos, al final siempre elijo vivirlos, simplemente, sin perder un minuto en resguardarlos del olvido.

Y claro, luego vienen las prisas, porque se amontonan, como los platos en el fregadero, o la pila de ropa sucia que salió de la maleta.
Todos quieren ser los protagonistas, ninguno está dispuesto a ceder el sitio.

Los buenos momentos, que se quedan conmigo.

7.8.05

Solo tengo que decir que...

Le Bassin d'Arcachon

Buscaba la casa donde Goya pasó sus últimos días, y me encontré con el paraíso.

Me quedo en Zaragoza, todavía no sé por cuanto tiempo, pero me quedo.

Mañana me preparo para irme otra vez, a resolver el enigma de Laruns.

A la vuelta continuaré, aunque tengo tantas cosas que contar que no estoy segura de poder recordarlas todas.