Zaragoza en blanco




24.5.05

Paseo marítimo

un tobogán

Todavía no he tenido tiempo de extrañar el mar, pero siempre que paso frente a la pensión Holgado me digo lo mismo; el día que tenga nostalgia de playa, me sentaré frente a sus balcones, al lado de alguna palmera, y dibujaré a mis espaldas una serpiente de acantilados, que no se acabará nunca...