Zaragoza en blanco




27.4.05

Recordatorio

mujer

El cuerpo quiere ser mujer. La mujer, cuerpo. El cuerpo sueña ser imagen, pintura, icono, deseo. La mujer anhela ser carne, perfume, abrazo, melodía y volar, siempre volar, volar muy lejos, lejos del cuerpo prisión, cuerpo traicionero, que quiere ser hoy azul, mañana rojo, pasado nada, pasado muerto.
La mujer intenta entender que el cuerpo, su cuerpo ¿suyo? Puede ser fábrica, verdugo, alimento, puede ser un refugio, un poema, una meta, un grito, aunque le gustaría que se limitara a ser, sólo ser, sólo un cuerpo, ser saliva, ser sangre, ser sudor, ser flujo, ser la masa cubierta de piel, la piel desnuda, el placer, ¿de dónde nace el placer? ¿De la mujer? ¿Del cuerpo?, La mujer piensa que el placer nace en los ojos de otro, el cuerpo no piensa, le entristece, el cuerpo se da, el cuerpo se entrega, y la mujer lo recibe, a veces alegre, otras muy confusa, asustada, perdida, sobretodo cuando se para frente un espejo y no logra reconocerlo, ni tampoco reconocerse.