Zaragoza en blanco




3.4.05



Cuando lees un libro, y te gusta, sientes como una especie de vacío cuando se acaba, te faltan esas letras.
A la vez, si te gustó realmente, si te gustó mucho, sientes que te llevaste algo, que cambiaste, que creciste, que tuviste suerte al leerlo.
Entonces es cuando te dan ganas de que lo lea todo el mundo, y eso es lo que me pasa ahora, así que si os apetece leer un buen libro, pero bueno de verdad, lo podéis comprar en el blog de Bruno, el autor.