Zaragoza en blanco




21.4.05

Cercanía

la mona al sol

Cielos nublados en los que de repente el sol aparece, como un secundario de lujo, y se cuela por mis ventanas, formando mosaicos en el suelo.
A mi pantera le gusta tumbarse al sol, y este clima caprichoso la obliga a cambiar varias veces de sitio.
Puede llegar a ser tan hermosa, cuando se abandona así, al calorcito de un rayo que le acaricie el pelo.
Entonces yo la abrazo, muy fuerte, como si fuera un peluche.
Y dejo de sentirme sola, al abrigo de su recio cuello.