Zaragoza en blanco




17.3.05

Concierto en el patio

mi ventana

Ahora que empezó el buen tiempo, me gusta abrir todas las ventanas para mirar por ellas. En mi habitación, la ventana da a un patio interior repleto de terrazas, ropa tendida y chimeneas metálicas. A veces me tumbo en la cama a contemplarlo, sobre un montón de cojines, parece que consigo así estirar un poco más las horas... Como ayer, mientras se oscurecía la tarde, y alguien puso flamenco, para todos, una voz dulce pero desgarrada que se colaba por los balcones abiertos, llenando los espacios vacíos y entraba en casa como el aire, moviendo levemente las persianas.
Y el cielo era exactamente así, de ese color, mientras una bombilla tintineaba despacio, a lo lejos, respiré hondo, una vez, otra, para poder escuchar desde el pecho la música, y sentí ganas de abrazar la noche, con ternura, con cariño, como si fuera un recién nacido que me hubieran puesto en las manos.