Zaragoza en blanco




2.3.05

Atravesar un lugar en toda su extensión

conde de aranda

Por los colores, las palmeras, las farolas.
Por los bazares, los hoteles, las luces, la gente.
Por los olores, las porterías, los locutorios.
Los adoquines, los perros, las ventanas.
Los balcones, la piel, un suspiro.
Por el ir y venir, por estar allí, aquí,
y en todas partes
Por todo eso, por nada, por ti,
no me canso de mirar esta calle.
Todos los días.
Me gusta pensar,
que no me cansaré nunca.