Zaragoza en blanco




31.3.05

Me dejo llevar

por la corriente

Recuerdo las excursiones con el colegio, cuando tenía unos seis o siete años, entonces nos enseñaban a meditar, o algo parecido, teníamos que elegir un rincón en la montaña, el que nos gustara más, sentarnos allí, a solas, en silencio y esperar a que el profesor tocara el silbato para volver.
No sabría precisar cuanto tiempo pasábamos así, ni en que pensaba en esos ratos, lo que sé seguro es que siempre elegía un lugar cerca del agua.
El agua como una obsesión, imposible dejar de mirarla, de meter la mano para sentir el hielo en los huesos, rodearme de agua siempre.
Años más tarde, tampoco hace mucho, alguien me dijo que el agua simboliza las emociones, y de algún modo supongo que las emociones me simbolizan a mí.
A veces dudo de estar compuesta de otra cosa que no sea exaltación o desasosiego.
Y por supuesto agua, aunque el mar esté lejos, todos los días contemplo el temblor de agua que forma el río. Todos los días vuelvo a enamorarme.

30.3.05

Decreto

gato negro

En la calle de los gatos, no hay lugar para las supersticiones...

29.3.05

Formas de mirar

mira

En el cristal de la puerta, escritas con letras doradas, cada mañana me encuentro con estas palabras:

Sólo necesito
tu voz
para soñar con volcanes
dormidos


Y unos días es mi voz, otras la tuya.
A veces una voz que se perdió, en el tiempo, en la memoria, que me susurra en sueños. Sueños que no suelen repetirse, y que se deshacen al despertar.
También pienso en otras voces, las voces que no escuché nunca, las voces escritas, las que permanecen dentro de las palabras, y se cuelan directamente por los ojos al alma, sin pronunciar sonido.
Hoy recuerdo el silencio inquietante del mar, meciéndome frente al Vesubio.
Hoy es la voz de Sorrento, la que me late en las sienes.

22.3.05

Que me quiten lo bailao

regalos

Entre mis nuevos descubrimientos, la casa de las culturas.
Llegamos tarde, como a todos los conciertos, este ya estaba empezado, música rai, la gente animada, bailando, y yo que al principio siempre tengo un poco de vergüenza, ayer sentí como me contagiaban de música, de danza, de un movimiento que recorría mi cuerpo, como un escalofrío permanente.
Entonces es cuando disfruto, cuando me olvido de todo, si bailo bien o mal, si alguien me mira, o no, fuera, música, eso es todo, la música me puede, me vence, y la música rai especialmente me llega al alma por vía directa. Cuando era niña mi madre decía que yo era como esos muñecos de la Coca Cola, que das una palmada y empiezan a moverse, y sí, es así, no puedo evitarlo.
Ayer disfruté mucho, muchísmo, aunque hoy tengo agujetas en las piernas, no importa, también tengo imágenes maravillosas que recordar.

21.3.05

Dualidad

día

El día. La primera procesión que he visto en directo. Antes sol, un sol radiante, y gente, en las calles, en las terrazas, gente con la que compartir el calor, la primavera, la ciudad, los tambores.
Desde mi balcón puedo verlo todo, todo lo que me apetece ver, en ese momento.

noche

La noche. Descubrimos un lugar nuevo, donde contemplo el vuelo de una lechuza, también por primera vez. La luz es especial, la luna ilumina el agua.
La soledad, la calma, el silencio.
La otra cara de una moneda, que lanzo al aire con solo parpadear.

17.3.05

Concierto en el patio

mi ventana

Ahora que empezó el buen tiempo, me gusta abrir todas las ventanas para mirar por ellas. En mi habitación, la ventana da a un patio interior repleto de terrazas, ropa tendida y chimeneas metálicas. A veces me tumbo en la cama a contemplarlo, sobre un montón de cojines, parece que consigo así estirar un poco más las horas... Como ayer, mientras se oscurecía la tarde, y alguien puso flamenco, para todos, una voz dulce pero desgarrada que se colaba por los balcones abiertos, llenando los espacios vacíos y entraba en casa como el aire, moviendo levemente las persianas.
Y el cielo era exactamente así, de ese color, mientras una bombilla tintineaba despacio, a lo lejos, respiré hondo, una vez, otra, para poder escuchar desde el pecho la música, y sentí ganas de abrazar la noche, con ternura, con cariño, como si fuera un recién nacido que me hubieran puesto en las manos.

15.3.05

¿Quién es usted?

nosotros

Han abierto un nuevo Döner Kebab en la calle Mayor, y en este, por fin, hacen falafel. El pan es diferente, la salsa también, y nosotros, por dios, cuanto hemos cambiado nosotros, tanto, desde ese primer falafel que comimos juntos.
Recuerdo que nunca lo habías probado, yo te llevé al bar Cataluña, que ahora ya no existe, con el dinero justo, como siempre, no nos llegaba para una bebida, pero lo pedimos igual, con mucho picante, y te gustó, aunque se nos hincharon los labios, morados, tirantes, repletos de hormigas que se clavaban al besarnos, pero igualmente nos besamos durante toda la tarde. Algunas tardes las pasábamos así, sin apenas decirnos nada, mirándonos, gastándonos, cada día un poquito más.
Hoy pedimos una cerveza para cada uno, bien fría, diría que el calor vino para quedarse, el picante ni siquiera se nota, el tiempo transcurrido a veces también es imperceptible, el sabor es diferente, parece evidente que ya no somos los mismos, pero tus labios siguen siendo tan carnosos...

14.3.05

El viaje

meridiano

Autopista de nuevo,
la tarde que cae
al pasar bajo el meridiano.
La música trepando
por mi estómago
se clava en mi garganta
y crece en ella,
se expande,
hasta dejarme muda.
Es entonces cuando me pierdo,
en el recuerdo de otro horizonte,
otro lugar,
otra vida,
lejana, lejana pero mía,
formada por palabras huecas
y vacíos insoportables.

11.3.05

No se fue para siempre

tranquila

Solo cuando voy a estar fuera, como este fin de semana, tomo conciencia de la seguridad que me transmite Zaragoza. Me siento protegida en sus calles, y me acurruco en ellas, en silencio, sin querer desprenderme.
Me apego a la ciudad, como a tantas otras sensaciones buenas, y ya estoy deseando volver, cuando todavía no me he ido.
Todo esto me sorprende, me sorprende mucho.
Creo que me pasé media vida huyendo de mi presente, siempre queriendo estar en el lugar contrario al que me encontraba.
Ahora no es así, quizá por qué cambié yo, quizá por qué cambiaron mis temores.

9.3.05

Impaciencia

nacer

Un periódico anuncia esta mañana una sensación térmica de 2ºC, mientras espero la primavera. A pesar de la bufanda, el aire, el frío en las manos, ya empezaron a cambiar tantas cosas, y los perfumes se intensifican para mezclarse en el aire... un olor que siempre vuelve, aunque la piel es nueva cuando llega la primavera, la luz es otra, y yo creo verla, quiero verla, la veo. Se asoma sonrojándose a la punta de algunas ramas, hasta ayer desnudas. Se precipitan mis ganas de abandonar el invierno.

6.3.05

Encuentro






Sabía que no podía confiar en mi memoria, intenté apuntarme los nombres y blogs de cada uno en una servilleta, pero claro, entre tanto portátil, opté por guardarla para no parecer extraterrestre. ¿Y ahora que pasa? Pues que repaso la lista de Cartas a blogia y a algunos si os puedo localizar fácilmente, pero a otros no tanto.
Si pasáis por aquí, dejarme una nota, por favor, tipo, yo soy el que se sentó enfrente o al lado, o en la otra punta de la mesa. A las chicas (éramos tan poquitas) ya os tengo localizadas, a maitrella y sniff también los tengo más que fichados, y es que aunque insistí en que no soy nada, nada, pero nada fotogénica, me hicieron unas fotos horribles, que espero tengan compasión y decidan no publicar. Y sigo con la lista, a ponerles blogs a las caras (y yo que pensé que esto se hacía al revés), decir que me lo pasé muy, muy bien, me reí muchísimo, hable por los codos (los nervios, ays), y me gustó mucho conoceros a todos, espero la próxima vez tener un poco más de tiempo, porque con muchos apenas pude cruzar palabra, por ejemplo Keklian y Galatea, que alcanzamos a saludarnos y despedirnos.
Y para acabar, el que estaba a mi lado, si, tú, el de los versos satánicos en el portátil ¿Cual es tu blog? que no lo encuentro...

5.3.05

Mil deseos

una puerta

Descubrir que la ciudad
es una caja de sorpresas.
Y fragmentarme en mil puertas
que nunca se abren
que nunca se cierran.

2.3.05

Atravesar un lugar en toda su extensión

conde de aranda

Por los colores, las palmeras, las farolas.
Por los bazares, los hoteles, las luces, la gente.
Por los olores, las porterías, los locutorios.
Los adoquines, los perros, las ventanas.
Los balcones, la piel, un suspiro.
Por el ir y venir, por estar allí, aquí,
y en todas partes
Por todo eso, por nada, por ti,
no me canso de mirar esta calle.
Todos los días.
Me gusta pensar,
que no me cansaré nunca.

1.3.05

Yo voy ¿y tú?

Carmen me dejó ayer el siguiente mensaje:

CONVOCATORIA DE KEDADA BLOGERA.-

FECHA: SABADO 5 DE MARZO DE 2005 ( es decir este sábado que viene)
LUGAR: ZARAGOZA... a discutir el sitio HORA: 18:30 HORAS. Por favor, dejad constancia los que podáis venir, y sugerencia de donde podríamos quedar. en la siguiente página enlace, a fin de canalizar la información.
Un besazo.
Os espero a todos a todos!!!
Carmen_Vesania.

P.D. Te agradeceremos que le des máxima difusión para que pueda acudir el máximo número de gente. Gracias.
P.D. Por si no sale bien el enlace es:
http://www.cartasablogia.blogia.com


Pues sí, yo tengo ganas de conoceros, de charlar, de ser un poquito menos virtuales, aunque sea por un día y más reales.