Zaragoza en blanco




23.2.05

Más en blanco que nunca

nevando

Ayer debía haber sido un día de jaleo, ajetreo, prisas, eso pensaba al despertar.
Una ducha rápida, más deprisa, mi mente se acelera mientras me estoy vistiendo, cuando miro por la ventana. De repente se para todo, el pensamiento repetitivo que daba vueltas en mi cabeza, la respiración agitada, los gestos bruscos para bajarme el jersey... Está nevando.
Me olvido de la mañana que me espera, de la hora, de la urgencia, de los agobios, de que no me he puesto los pantalones, me olvido del frío, me olvido de todo.
Abro de par en par las ventanas y saco mis brazos a fuera para ver el contraste del blanco de los copos, con el color de mi piel.
Está nevando, y me tomo el día libre, para pasear, hacer fotos, hundirme en la nieve, tocarla, pisarla, mirarla de cerca, nunca antes había visto nevar así, nunca pensé que era capaz de relajarme en unas décimas de segundo.