Zaragoza en blanco




4.2.05

De frente

el hostal

Dentro de un rato saldrá a limpiar las ventanas, lo hace en días alternos, todas las mañanas, habitación por habitación, pasa la aspiradora, hace las camas, saca el polvo, pero solo puedo verla bien cuando se asoma con su trapo gris a sacar brillo a los cristales. Algunas veces se inclina tanto que parece que va a caer, me inquietaba los primeros días, ahora ya me acostumbré, como supongo que se habituó ella a la ausencia de vértigo con el paso de los años.
Observo su rutina y me pregunto si ella también observa la mía, me dan ganas de salir al balcón para gritarle, ¿Piensas en mí, algunas veces?
Sí, solo eso, me gustaría creer que alguien me piensa en este momento